Aerotermia con Radiadores

Aerotermia con radiadores

Ante la aparición de la aerotermia con radiadores, muchas personas han decidido usar esta tecnología como una parte de su sistema de climatización.

Este tipo de aerotermia surge como una reciente tecnología que no solo cumple una función de generar frio o calor, sino que, adicionalmente, se identifica de manera abierta con el medio ambiente, ya que más de la mitad de la energía que usa es tomada mediante la fuerza del aire.

Además, está considerado como un sistema con una eficiencia de un 100%, que ofrece unas excelentes prestaciones y es de muy fácil instalación, sin embargo, nada mejor que ponerte en manos de los mejores expertos, ¡nosotros!

Este sistema tan innovador ha ido creciendo en España, gracias a que es poco el mantenimiento que requiere y porque no genera ningún tipo de residuo contaminante.

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Función de la aerotermia con radiadores

La función de la aerotermia con radiadores se apoya principalmente en la producción de agua fría o caliente, así como también en la transferencia de esta temperatura dirigida al ambiente que la circunda, basado en lo siguiente:

  • En primer lugar, la bomba de aerotermia cumple su función a través de un generador, esto significa que, con la energía del aire, existe la posibilidad de calentar o enfriar el agua de todo el sistema hidráulico.
  • Además, los radiadores tienden a actuar como emisores, ya que reciben agua que le permite luego trasladar su temperatura al entorno que lo rodea, con la intención de enfriar o calentar el espacio donde está situado.

Cuando se quiere elevar la temperatura del agua, el sistema de aerotermia con radiadores usa un gas, que es el encargado de comprimir y descomprimir. Este sistema va a funcionar de la siguiente manera:

  • Como primer paso, descomprime el gas para lograr bajar la temperatura, reduciendo la presión del gas y, a su vez, haciéndolo mucho más frio para que tenga la oportunidad de absorber el calor del aire exterior (incluso hasta por debajo del punto de congelación).
  • Asimismo, procede a comprimir el gas, con la finalidad de elevar su temperatura.
  • Luego, el gas pasa por el intercambiador de calor, cediendo calor al agua del circuito para luego entrar al radiador.

La aerotermia con radiadores convencionales

Cabe señalar que los radiadores constituyen una parte importante en la mayoría de los hogares que poseen calefacción, ya que son los emisores que se deben conectar a la caldera de gas, con el fin de calentar el espacio.

Sin embargo, con el transcurrir del tiempo, en el mercado aparecieron unos modelos de radiadores mucho más eficientes y modernos, superando a los anteriores.

Este fenómeno también se cumple con la creación de la aerotermia, ya que representa una buena alternativa a las calderas de gas. Los radiadores se pueden usar para aerotermia, siempre teniendo claro que estos prestarán su función siempre que se trate de un sistema de aerotermia con alta temperatura.

No obstante, hay que reconocer que los radiadores tradicionales cumplen una función eficaz, si las temperaturas se encuentran establecidas entre los 70-80 grados centígrados y, por su parte, la aerotermia está diseñada para producir agua a más bajas temperaturas.

Esta es la razón por la cual se necesita un sistema aerotermico de elevada temperatura que cuente con un doble compresor, con la finalidad de darle mayor calor al agua.

Ventajas de la aerotermia

El sistema de aerotermia con radiadores convencionales representa una excelente opción, teniendo presente que solo se debe instalar el calentador de aire, para luego pasar a conectarlo al circuito de calefacción, proceso que resulta de bajo coste.

Además, la aerotermia con radiadores convencionales destaca por lo siguiente:

  • Tiene la propiedad de garantizar un ahorro significativo en todo lo referido a gastos de calefacción.
  • Su instalación es muy sencilla y práctica.
  • Su mantenimiento no es costoso, lo cual representa un ahorro para los usuarios.
  • El sistema es silencioso y nunca llega a generar gases de contaminación, ni tampoco CO2.
  • Tiene la propiedad de que, a través de todo el año, ofrece a los usuarios el mejor confort en cuanto a temperatura.
  • También, a través de él, un radiador que sea de baja temperatura puede funcionar sin ningún tipo de dificultad entre los 35 grados y 50 grados, al contrario de un radiador de hierro fundido que requiere de 80 grados y a un radiador de aluminio que requiere más de 60 grados.

Desventajas de la aerotermia con radiadores convencionales

Una de las desventajas de mayor prominencia que tiene el sistema de aerotermia es que, debido a su elevada temperatura, tiende a consumir mayor energía que la aerotermia de baja temperatura.

Por esta razón, se recomienda la instalación de un sistema de aerotermia que posean radiadores de baja temperatura o, en su defecto, un sistema aerotermico que posea suelo radiante, de manera que la bomba de calor aerotermica, solo requiera calentar el agua a unos 35 grados centígrados, con la finalidad de generar calor.

Otra desventaja que se pudiera señalar está referida a que, como los radiadores para aerotermia no tienen un diseño para trabajar a baja temperatura, no llegan a cumplir una buena función durante la época de verano, proceso durante el cual la aerotermia toma energía del aire, para generar agua fría y de esta manera proporcionar refrigeración.

Para que su función se pueda cumplir debidamente, se debe instalar un dispositivo denominado turbofans en el área inferior de cada radiador.

La aerotermia con el uso de radiadores de baja temperatura

Cuando se usa el sistema de aerotermia con radiadores de baja temperatura, esto representa la solución más efectiva, ya que permite aclimatar los hogares, debido a que este tipo de radiadores tienen la capacidad de calentar el agua entre 35-40 grados centígrados y su funcionamiento en modo frio es muy efectivo.

Los radiadores de baja temperatura tienen la propiedad de que se combinan a plenitud con la aerotermia, lo que facilita que se acoplen con otros sistemas de climatización, teniendo como ejemplo la caldera de condensación, el sistema de calefacción solar, la caldera o baja temperatura y la bomba de calor.

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Preguntas frecuentes Somgas

La aerotermia es un sistema que emplea la energía térmica del aire exterior para climatizar todos los espacios de tu vivienda.

Además, tiene la ventaja de que no cumple una sola función, sino que puede brindarte servicio de calefacción, aire acondicionado o agua caliente sanitaria acs, todo en uno.

Utiliza energía limpia y sin huella de carbono. También es una de las más eficientes del mercado, ya que hasta el 75% se extrae del aire y solo el 25% restante de la electricidad. Todo esto tiene un impacto muy positivo en tu factura mensual y en el medioambiente.

Se basa principalmente en una bomba de calor que calienta el agua mediante el intercambio con el exterior. De esta forma se genera calefacción, refrigeración y agua caliente sanitaria, según la necesites.

Esta bomba es el sistema que transporta la energía calórica de un espacio a otro. Dependiendo de lo que necesites, extrae el calor del interior de tu vivienda y lo expulsa al exterior o a la inversa.

Existen dos tipos principales de bombas:

  • Aire-aire: son aquellas que extraen la energía del aire exterior y la transfieren a la estancia, a calentar o a la inversa si deseas enfriar un espacio.

Este tipo de aparatos no pueden usarse para agua caliente sanitaria (ACS), ya que se utilizan principalmente en aire acondicionado de splits, conductos o VRF.

  • Aire-agua: estas funcionan variando la temperatura del agua del circuito, con ayuda del calor obtenido del aire y un intercambiador.

Este sistema sí permite su uso para el servicio de ACS, proporcionando calefacción y agua caliente. Se acumula en un depósito para su uso posterior en grifos y duchas.

El coste de contar con una instalación de aerotermia en tu vivienda puede variar mucho dependiendo de las características particulares del espacio y de las necesidades que deseas cubrir.

También dependerá del equipo que necesites. En este caso estamos hablando de un precio estimado que oscila entre 5.000 € y 7.000 €. Esto incluiría:

  • Bomba de calor.
  • Grupo hidráulico.
  • Depósito de inercia y de ACS.

Otro aspecto a tener en cuenta es el tamaño del inmueble, ya que determina:

  • La potencia necesaria de la bomba de calor.
  • La longitud total de la instalación hidráulica.
  • Los metros de suelo radiante o la cantidad de radiadores requeridos (según la opción que elijas).

No olvides que el tipo de vivienda (piso o unifamiliar), la localización geográfica y la orientación de tu casa, el año de construcción del inmueble o el municipio donde se encuentra, también tendrán que ver en el importe total de la instalación de este sistema, así como si vas a hacer uso de servicio de agua caliente sanitaria ACS con él.

Si sumamos todo, podemos afirmar que el coste total puede estar entre los 8.000 € y 24.000 €. Es verdad que es una inversión inicial importante, pero se puede amortizar en poco tiempo (entre 4 y 6 años en promedio).