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Tipos de Calderas

Si te preguntas cuántos tipos de calderas existen, ya te adelantamos que hay una gran variedad.
Por un lado y según su funcionamiento, las calderas se pueden clasificar como de condensación, estancas o atmosféricas.
Además, en función del combustible que utilicen podemos agruparlas de la siguiente manera:

Las calderas han sido por muchos años el elemento principal de las instalaciones de calefacción en el hogar. A través del tiempo han logrado adaptarse a nuevos mecanismos de operación en base a diferentes tipos de combustibles para ayudar a controlar la temperatura de los hogares.

Actualmente existen muchos tipos de calderas, cada uno pensado para resolver necesidades específicas. De cada uno de los diferentes tipos hay también calderas baratas o más costosas que varían en calidad y en la forma en la que aprovechan la energía.

Si estás buscando una caldera para que tu vivienda, oficina o local comercial pueda afrontar el próximo invierno, en SomGas tenemos la solución. Aquí te contamos cuáles son los diferentes tipos de calderas y sus características para que puedas identificar cuál responde mejor a tus necesidades; teniendo en cuenta factores como el diseño, la funcionalidad, y la comodidad en los procesos de instalación.

Pero antes de comenzar aclararemos tu duda de qué son las calderas. En resumen, la caldera es una máquina o dispositivo que genera calor a través del vapor. Esta lleva agua a los radiadores para climatizar espacios o puede incluso proveer agua caliente.

Ahora sin más preámbulos, en SomGas te contamos cuántos tipos de calderas existen. Elige una, contáctanos y realizamos la instalación en 24 horas para que puedas disfrutarla.

Este fue el tipo de caldera más utilizado por los españoles a lo largo de los años. Recientemente muchas personas habían optado por cambiarlas e instalar sistemas automatizados y eléctricos, pero gracias a los avances tecnológicos son muchos los que vuelven a confiar en ellas.

Para saber cómo se califican las calderas de gas, hay que entender que existen dos subtipos dependiendo del combustible que utilizan. A continuación explicamos esto un poco más.

Gas natural

El gas natural es un combustible ecológico y económico que permite un aprovechamiento energético increíble en las calderas, por eso es que son tan populares. Las calderas de gas natural necesitan de obras de instalación para poder conectarlas a la red de suministros. Esto puede representar un gran gasto, aunque a la larga el ahorro hace que valga la pena la inversión.

Gas propano

Debido a que las calderas de gas propano reciben sus suministros de grandes bombonas, suelen durar más tiempo. También ofrecen la ventaja de ser más resistentes a temperaturas extremas de frío. Por lo general este sistema se utiliza en locales comerciales, fábricas, o viviendas de grandes dimensiones.

Si vives en una zona donde no llegan suministros de los gases anteriormente mencionados, entonces una caldera de gasoil es justo lo que necesitas. Se calientan rápido, rinden mucho y sirven para suministrar calefacción a las estancias del hogar y también agua caliente. Lo malo de ellas es que se deben mantener dentro del hogar y pueden ocupar mucho espacio.

Contrario a lo que puedas pensar, las calderas eléctricas son muy ahorrativas. Este tipo ha logrado desplazar a las calderas de gas debido a que ofrecen un gran rendimiento. Al contar con un termostato interno, pueden ajustar el consumo y mantener una buena temperatura constantemente.

A pesar de tener un rendimiento menor a otros tipos de calderas, las de pellets ofrecen muchas más ventajas. Por ejemplo, son una fuente de calefacción más ecológica que utiliza combustibles de origen vegetal y no producen CO2. Además, son económicas y funcionales porque climatizan espacios y calientan el agua.

Las calderas de propano que utilizan un sistema de condensación pueden disminuir la pérdida del calor generado por estos dispositivos. Estos sistemas son de rápida acción, muy económicos y funcionales. Lo malo es que funcionan en base a gas licuado del petróleo (GLP), por lo que son menos ecológicas.